sábado, 14 de enero de 2012

TEXTO


Nobody expects the world revolution



"¿Qué creen ustedes que es un artista? ¿Un imbécil que sólo tiene ojos para pintar si es pintor, que sólo tiene oídos si es músico, que sólo tiene un lira para expresar todos sus sentimientos si es poeta o que sólo tiene músculos si es campesino? Ni muchísimo menos. El artista es un ser político que vive pendiente y consciente de todos los acontecimientos — desoladores, de actualidad o placenteros — que ocurren en el mundo y reacciona ante ellos. ¿Cómo es posible no interesarse por otras personas, subir a una torre de marfil y aislarse de una vida que aporta tantas cosas buenas? No, la pintura no existe sólo para decorar las paredes de las casas. Es un arma que sirve para atacar al enemigo y para defenderse de él. "   Pablo Picasso



La obra consiste en el desarrollo de una instalación donde arte y política forman parte del mismo mecanismo de reflexión. La instalación está formada por una composición de banderines y una serie de obra gráfica donde se representan los actuales movimientos de protesta ciudadana. El fin del proyecto consiste en crear un diálogo sobre el momento de crisis que vivimos y proponer un espacio de resistencia donde generar una respuesta desde la intelectualidad. Trato de actuar como artista, pero también como ciudadano y para ello uso los sistemas de difusión del arte, intentando favorecer la aparición de una conciencia crítica en el espectador.

Desde la perspectiva de hace unos siglos atrás se podría decir que actualmente somos afortunados. Las nuevas generaciones de occidente han crecido pensando que no tenían nada que temer, al amparo de un periodo de tiempo de bonanza económica, hasta que de repente sus gobernadores les dicen que están pasando la mayor crisis desde que acabara la 2ª Guerra Mundial. El pueblo ha empezado a tener inquietud, el sentimiento de que se encuentra rodeado de injusticias, el miedo a que empeore su modo de vida, la idea de que se sienten castigados por los gobiernos que ellos mismos sostienen. Algunos no saben en quien confiar, cada día les repiten que su mundo es el mejor, pero que ahora les toca vivir una época perdida.

En el año 2007 comenzó la crisis económica mundial en Estados Unidos y en Europa. Este desastre se dio debido a un proceso hiperinflacionario que ha conseguido la destrucción de las economías de los países. El juego de la especulación de los mercados y los prestamos de dinero para negocios no demasiado transparentes, han producido fenómenos como las burbujas inmobiliarias en las que se especulado hasta límites insospechados, con el único aval de que una propiedad inmueble siempre gana valor, nunca lo pierde. Sin ir mas lejos las casas triplicaron su precio desde el año 1996 hasta 2007. Antes de que estallara la crisis en 2007, los bancos destinaban el 40% de los créditos a la propiedad, el 25% a instituciones financieras y solo el 1,6 % fué dedicado a la industria, los bancos no estaban invirtiendo en actividad industrial sino en una gran burbuja de la propiedad que nadie sabía cuando iba a estallar.

La gente de a pie se siente agraviada, controlada, se quejan de la imposición de sacrificios mientras los ricos lamentan estar lastrados con las deudas de los pobres, negándose a sostener los sistemas públicos de los que tanto se benefician. Los ciudadanos desconfían cada vez mas de las instituciones, se pregun­tan cuantos sacrificios tendrán que hacer mas hasta que pase la crisis, sus gobiernos han pactado los mayores planes de ajuste desde la posguerra, mas impuestos y menos gasto social, al estado del bienestar le han apretado el cinturón casi hasta la asfixia.

Detrás de estos recortes no existen números, sino personas que pierden su trabajo, que no pueden tomar las riendas de sus vidas, recortes que están haciendo que la gente cuestione sus sistemas políticos y de cómo sus mandatarios toman medidas en detrimento de los que menos tienen. Los mismo dirigentes que se endeudaron durante años y que no supieron ver que la burbuja iba a explotar son los mismos que luego han impuesto una cura de austeridad y sacrificios. Hoy muchos ciudadanos se preguntan cómo han llegado a esta situación encontrándose en una encrucijada sin salida, sin nadie que los ampare.

Los grandes bancos están en el punto de mira, muchos piensan que se deberían establecer regulaciones en los salarios de sus dirigentes y que también deberían tributar mas impuestos de los beneficios del sector, los bancos en los que la gente tiene sus ingresos y a los que la Unión Europea a rescatado con mas de un billón de euros, son los mismos que especulan con la deuda de los estados, los obligan a pagar mas intereses por ella y los empujan a imponer mas impuestos a los ciudadanos.
Por otro lado, la industria está implementando otra serie de medidas con el fin de abaratar costes de producción. Una de ellas es la deslocalización industrial, esta maniobra consiste en llevar las cadenas de montaje a países emergentes, con el fin de usar mano de obra barata y lucrarse de leyes laborales ausentes, estableciendo en muchas ocasiones situaciones de trabajo precarias y aprovechando las normas de contaminación casi inexistentes de los países menos desarrollados. Hace tiempo que muchos de los productos que consumimos dejaron de fabricarse aquí. La mayoría de los artículos que consumimos son importados a precios irrisorios de países emergentes, dejamos de producirlos y de cobrar los sueldos corres­pondientes a su fabricación, esto establece así un déficit de las exportaciones frente a las importaciones, lo que conlleva a que el dinero salga del país y al endeudamieno. Al no haber crecimiento los países se encuentran fuertemente endeudados.

La deuda de las familias ha ido en aumento mientras que el nivel de vida no baja de precio. Con la destrucción del empleo y la merma de impuestos, el estado empieza a adoptar medidas contra el déficit con rigurosos ajustes en la administración. Mientras toman medidas como congelar las pensiones, muchos políticos están imputados por casos de corrupción de variada índole, como el boom de escándalos urbanísticos y asuntos derivados. Se han empezado a llevar a cabo ajustes en educación, sanidad y ayudas sociales, alegando que no pueden ser soportados por la nación, hablan de estos derechos cómo un lujo del que tenemos que olvidarnos según algunos mandatarios. La gran mayoría de la gente no quiere que los hospitales, las escuelas y las prestaciones sociales se eliminen, pero muchos de los gobiernos están llevando a cabo medidas de austeridad, en vez de cobrar mas impuestos a los que se han estado llevando el dinero durante los últimos años.

Existe una gran parte de dinero en paraísos fiscales o en las cuentas bancarias de grandes corporaciones. Los políticos ahora dicen que hay que refundar el sistema capitalista y tener contentos a los mercados y no alarmarlos, pero la banca sigue ganando beneficios mientras la gente sigue sin empleo y viéndose en la calle.

Ahora con la economía se justifica todo, incluso algunos ciudadanos aceptan los recortes e incluso los ven necesarios, el miedo se ha convertido en el medio de la coacción. Se ha establecido una forma de gobernar a través de la amenaza y el castigo, nos lo recuerdan todos los días a través de la televisión y los periódicos. En este aspecto, los medios de comunicación son los principales difusores de estos mensajes, usados por los gobiernos con fines propagandísticos y ejercer su control sobre la población, la cual ha perdido en algunas ocasiones su sentido crítico.

La gran parte de este problema consiste en que desde la infancia se nos enseña a creer y luego a razonar, no al revés. No estamos educados para pensar de forma crítica, la gente no analiza lo que sucede alrededor suyo. El poder existente (que hoy es el poder económico) domina los medios de comunicación e inculca a la gente las ideas a través de estos medios. Los medios de información establecen así un “medio de desinformación”, ocultando datos, creando y manipulando la información.

Una sociedad humana es aquella que se considera a sí misma, a los habitantes y a su entorno; todo ello interrelacionado con un proyecto común, que les da una identidad de pertenencia. Asimismo, el término connota un grupo con lazos económicos, ideológicos y políticos. Para describir el marco histórico actual o “cómo hemos llegado hasta aquí” tenemos que analizar la sociedad en la que vivimos, hay que recapacitar sobre el sistema en el que nos encontramos y las características que describen la forma de nuestra sociedad.

El capitalismo es el orden social que rige nuestras “democracias”. Es un sistema político, social y económico en el que grandes empresas y unas pocas personas acaudaladas controlan la propiedad, incluyendo los activos capitales (terrenos, fábricas, dinero, acciones de la bolsa, bonos). El capitalismo se diferencia del sistema económico anterior, el feudalismo, por la compra del trabajo a cambio de un salario, y ya no por la mano de obra directa que se obtenía por concepto de costumbre, tarea u obligación (cercana a la esclavitud) en el feudalismo. Se diferencia del socialismo mayormente por la predominancia de la propiedad privada, en contraste con la propiedad social de los elementos de producción. En el capitalismo el mecanismo de precios se utiliza como supuesta señal que asigna recursos entre usos distintos. Las distintas formas del capitalismo dependen de, entre otros, el grado al cual se utilice el mecanismo de precios, el grado de competitividad de los mercados y el nivel de participación gubernamental en la economía. Tanto los mercaderes como el comercio existen desde que existe la civilización, pero el capitalismo como sistema económico, en teoría, no apareció hasta el siglo XVII en Inglaterra sustituyendo al feudalismo. De esta forma al capitalismo, al igual que al dinero y la economía de mercado, se le atribuye un origen espontáneo o natural dentro de la edad moderna.

La modernidad es un período histórico que aparece, especialmente, en el norte de Europa, al final del siglo XVII y se cristaliza al final del siglo XVIII. La m. surge tras el cambio de la sociedad preindustrial, rural y tradicional, en la sociedad industrial y urbana moderna. Este cambio se produce con la Revolución industrial y el triunfo del capitalismo que tuvo su origen en la transformación que se presentó en la Inglaterra de comienzos del siglo XV cuando los señores feudales pasaron de un sistema donde la tierra era explotada por sus siervos (sin que ellos fuesen los dueños y con pocos incentivos para incrementar su productividad) a un sistema de arriendo, donde la renta dependía de las condiciones del mercado generadas por la competencia entre arrendatarios actuales y potenciales por obtener dichas tierras. Dado que ahora las ganancias eran la base sobre la cual se calculaba el pago de la renta al dueño de la tierra, tanto los arrendadores como los arrendatarios tenían un interés en aplicar nuevas técnica agrícolas que aumentaran al productividad, lo cual en muchos casos genero una expansión en el área cultivada y una reducción en la mano de obra.

Debido a la reducción en el empleo rural, muchas personas se vieron obligadas a migrar a las ciudades donde se empleaban en las incipientes fábricas, muchas veces con salarios bajos y jornadas de más de doce horas. Sin embargo, la mayor producción agrícola generada por la aplicación de nuevas tecnologías permitió que los precios de los alimentos se redujeran y en general el salario real aumentara, es decir, aún aquellos que ganaban un salario bajo podían comprar más bienes. También esta nueva clase obrera demandaba bienes básicos de consumo masivo y menos calidad lo cual genero un auge en la industria y abrió nuevas industrias que satisfacían esta demanda.

Se produce un cambio en el orden económico capitalista, pasando de una economía de producción hacia una economía del consumo o postindustrial. Aquí surge una nueva etapa y el fenómeno en el que el proletariado pasa a ser productor y consumidor de las mercancía, estableciéndose un bucle en el cual se pasa a tener el control de todo su tiempo vital, traduciéndose su existencia en valor monetario. Esta forma “cosificación” de la vida de los consumidores ha sido extendida en gran parte a la globalización y el auge de los negocios en forma de multinacionales. El problema de las multinacionales reside en que acaparan grandes franjas de mercado, en el cual los negocios pequeños no pueden competir contra estas grandes corporaciones, por otro lado al disponer de tanto dinero el poder de diversificación de las corporaciones se maximiza, pudiendo comprar cualquier cosa al precio que quieran. Esto quiere decir que las grandes corporaciones acaparan todos los mercados con las consecuencias que esto conlleva, además, cada vez es mas normal encontrar a altos directivos de estas corporaciones dentro de las carteras ministeriales de los gobiernos, pudiendo lograr así leyes favorables hacia las empresas de las que forman parte. La corporaciones acaban albergando el poder total de la economía y formando una élite de lobbys que dominan los estados. Esta superación de la sociedad industrial por la sociedad postindustrial se ha dado en llamar postmodernidad.

El posmodernismo es la toma de una postura política que presenta una nueva superficialidad, destacando el fetichismo de la mercancía y abandonando declaraciones políticas críticas. El debilitamiento e la historicidad, que lleva a la pérdida de la posibilidad de experimentar la historia de un modo activo y una nueva relación con las tecnologías, distinta a la fascinación que habían sentido las vanguardias anteriormente.

Los dos autores que he escogido cómo base teórica del proyecto guardan una gran relación con el pensamiento crítico de las movilizaciones sociales actuales. Sus textos tienen muchos puntos en común, sus enfoques a la hora de recontstruir la historia son de gran agudeza. Su mirada distanciada, revisa los acontecimientos políticos y a sus protagonistas a través del testimonio de la historiografía oficial, critican las acciones que los gobiernos realizan en contra de sus ciudadanos, sucesos que quedan totalmente reflejados dentro de estos textos que exponen sus problemas, quizás lo mas aterrador es que la crisis actual aparece como una de las consecuencias (entre muchas otras) de los efectos del capitalismo. Su convocatoria a la resistencia propone formulas de superación a través de una posición crítica, cómo única solución emancipatoria para cambiar la vida.

Estos autores han tenido en cuenta los acontecimientos surgidos desde la prehisto­ria hasta el momento actual, desmontando todos los resortes que forman parte del mundo tal cual lo conocemos. “Todo sucede por algo”. En sus teorías establecen un dialogo entre el pasado y el futuro a partir del conocimiento de la historia. El funcionamiento de sus teorías se reduce a la acción-reacción. Estudiaron los fenó­menos colectivos producidos por la actividad social de los seres humanos dentro del contexto histórico-cultural en el que se encuentran inmersos.

Guy Debord, fue un revolucionario, filósofo, escritor y cineasta francés, miembro de la Internacional Letrista, del grupo radical de posguerra Socialismo o barbarie y fundador y principal teórico de la Internacional Situacionista. En términos generales, las teorías de Debord intentaron explicar el debilitamiento de las capacidades espirituales en el curso de la modernización de las esferas tanto privadas como públicas de la vida cotidiana por las fuerzas del capitalismo de mercado durante la modernización de Europa tras la Segunda Guerra Mundial. Los sentimientos de alienación, postuló Debord, podían ser explicados por las fuerzas invasivas del “espectáculo”, la naturaleza seductora del capitalismo consumista.

Paul Virilio es un teórico cultural y urbanista. Es conocido por sus escritos acerca de la tecnología y cómo ha sido desarrollada en relación con la velocidad y el poder, con diversas referencias a la arquitectura, las artes, la ciudad y el ejército. Virilio desarrolló lo que llama el "modelo de guerra" de la ciudad moderna y la sociedad humana en general, y es el inventor del término 'dromología', que significa la lógica de velocidad que es la fundación de la sociedad tecnológica. Como otros teóricos culturales, rehuye a de las etiquetas, aunque ha sido clasificado por otros dentro del postmodernismo. Algunos describen el trabajo de Virilio posicionado en el ámbito de lo 'hipermoderno'. La descripción parece adecuada, ya que Virilio trabaja mucho con los conceptos y artefactos del modernismo.

Después de esta breve descripción a grandes rasgos de la evolución social del hombre y la presentación de los autores, podemos empezar a “diseccionar” las teorías de Guy Debord y Paul Virilio.

La mirada forma parte de nuestra relación con el entorno que nos rodea. Además de ser conocimiento, aprehensión y lectura del mundo, es también una forma de dominio, uno de los dispositivos del poder para instaurarse como ser vigilante. El poder ha encomendado sus ojos al otro que vigila por él, ha delegado el acto de estar alerta en los otros, o en los artefactos que le proporciona la tecnología: cámaras, alarmas, guardias, etc. La mirada además lleva tácitamente su aspecto discriminante, en el cual cada sociedad establece su radio de visibilidad para construir una lectura de su propia historia. Así, en la historiografía, la crítica moderna ha coincidido, como lo ha señalado Walter Benjamín, que la visión que fija la memoria ha privilegiado en su mayoría a los vencedores, modulando de esta manera su discurso sobre la historia hacia el lado de los favorecidos.


Esta relación sensorial con el mundo forma parte de la verdad de cada uno, pero realmente esa verdad que creemos que tenemos ha sido manipulada por las elites dominantes, hemos sufrido una virtualización de nuestra vida. Una de los puntos que une a los dos autores son el uso de las elites dominantes de los mass media. Los mass media dominan gran parte de nuestra relación con la realidad, dominan nuestra demanda de información y forman (cada vez mas) parte de nuestro tiempo de ocio. Los mass media son los medios de comunicación recibidos simultáneamente por una gran audiencia, equivalente al concepto sociológico de masas o al concepto comunicativo de público.

La finalidad de estos medios de comunicación es, según la fórmula acuñada específicamente para la televisión, formar, informar y entretener al público que tiene acceso a ellos. Atendiendo a los intereses que defienden, buscan el beneficio económico del empresario o grupo empresarial que los dirige, habitualmente concentrado en grandes grupos de comunicación multimedia, e influir en su público ideológicamente y mediante la publicidad. Todos los ciudadanos del mundo están expuestos a unos u otros medios, que resultan indispensables como herramienta de comunicación y presencia pública para todo tipo de agentes económicos, sociales y políticos.En la cultura moderna esta experiencia de la mirada se ha exacerbado hasta el extremo, agudizando también el carácter pasivo del hecho contemplativo. A su vez, el acto de mirar ha dejado de ser en la sociedad actual un mecanismo directo de lectura del mundo, y se ha quedado únicamente en la apariencia. La deformación de la información anula totalmente la capacidad de juicio colectiva. Debord denuncia este hecho desde la perspectiva de que estos medios están creados con la finalidad de crear una serie de comportamientos determinados que persiguen un mismo fin. Inercia y frivolidad dominan ahora al espectador, al mismo tiempo que la imagen se instaura para abarcar todos los espacios y dominar todas las esferas de la dinámica social. La dictadura de la imagen ha reemplazado la acción por la mirada, ha dejado de ser un medio para constituirse en un fin, generando un autismo social que ha declarado al objeto su más clara fijación. Virilio por su parte ahonda en la idea que el desarrollo de la tecnología favorece la facilidad de dispersión de estos mecanismos espectaculares como los llamaría Debord. Un hecho palpable hoy en día es la aparición de móviles con internet, este hecho acerca este mundo falso de comunicación a su público.

Esta es quizá la idea primordial que sostiene “La sociedad del espectáculo”, donde Debord intenta desmontar la estructura de una cultura movida fundamentalmente por la imagen, por la apariencia. Para acercarse a una definición de espectáculo, Debord ahonda en los diversos ámbitos en que éste se manifiesta, examinándolo como eje rector de la dinámica social, política, económica y cultural. Ideas fundamentales para entender esta noción se revelan en su texto de manera separada aunque complementaria. El tiempo, el espacio y la cultura, entre otros, serán los ámbitos de reconocimiento de este espectáculo, y en cada uno de ellos tendrá sus particulares maneras de mostrarse.

La imagen, la apariencia y otras instancias relacionadas con la noción de espectáculo, asociadas todas ellas a la noción de “poder”, van a ser las categorías que nos permitirán acercarnos al hecho espectacular que describe Debord. “El razonamiento histórico es, indisolublemente, un razonamiento acerca del poder”, idea que ya habíamos visto en algunos de los planteamientos de Benjamín. Los protagonistas de la historia han sido (en este caso la élite burguesa) los que “aparecen” por encima del resto informe y anónimo, los que se distancian de los no vistos, aquellos cuyo nombre no se pierde en las generalizaciones. La historia está llena de nombres, y de nombres asociados al poder, sea cual sea el tipo de poder que éstos ostenten. En la sociedad que conocemos una nueva forma de poder ha ido ganando cada vez más espacios, demostrando así su eficacia: el poder mediático. Y así, como ya lo decíamos, la mirada está ahora al servicio de las imágenes creadas por el espectáculo, ya el mensaje no es diferente a la imagen, sino que es la imagen misma. La invasión de los medios de comunicación no impone sólo una estética del mundo, sino su sometimiento a los principios de la sociedad de consumo.

La masificación de las comunicaciones, que tiene en el ojo televisivo su arma invasora más poderosa, su potencia consiste en domesticar la mirada, el gran protagonista de la sociedad capitalista es entonces el espectáculo mismo, el sujeto del discurso y la noción medular de la sociedad; y la mercancía es su materialización más irrefutable. El espectáculo se revela como paradoja insalvable de la realidad actual: el precipitado desarrollo de la comunicación en un mundo cada vez más incomunicado. Todas las sociedades han encontrado, en el reconocimiento de un centro que las articula, la explicación de sus actos y sus maneras de concebirse.

El sujeto de la sociedad del espectáculo se enuncia entonces como sujeto que mira, que contempla; es mirada absorta, pasiva. El individuo es ante todo “espectador”, actitud y condición del ser “separado”. La comunicación es fundamentalmente unilateral, es decir, no es posible la reacción inmediata de los receptores ante lo expuesto por el emisor, el carácter pasivo de la recepción supone la imposibilidad de diálogo, debido a que no puede retornar su respuesta. Es también “mirada engañada”, pues al quedarse de manera complaciente con la apariencia de aquello que “aparece” sin posibilidad de réplica, asume esta apariencia como única verdad.

Por otra parte, el “productor” de imágenes se sabe favorecido por un poder inconcebible en épocas anteriores. El individuo de esta sociedad se dirige cada vez más hacia un estado tal de abstracción que su apelativo más cercano es el de “consumidor”, pues éste describe la acción que más lo define. El individuo es arrojado del mundo, expulsado de su noción de ser en el mundo para pasar a ser sólo en tanto parte del mercado, consumidor, fragmento de esa “muchedumbre solitaria” cuyos centros de reunión más frecuentes son los llamados por Debord “templos de consumo”.

El lenguaje da cuenta de esa realidad de una manera evidente, es el cuerpo donde se manifiestan los síntomas de esta cosificación del ser. El individuo se define ahora en relación con su potencial capacidad para adquirir objetos o servicios, siendo así consumidor, cliente o usuario, mientras que el espacio, a su vez, deviene en “mercado”, término que no da cuenta por sí mismo de algún lugar en particular, sino que se define en relación directa con la pareja oferta-demanda.

La primera fase de la dominación de la economía sobre la vida social comportó una evidente degradación del ser en tener en lo que respecta a toda valoración humana. La fase actual de ocupación total de la vida social por los resultados acumulados de la economía conduce a un desplazamiento generalizado del tener al parecer, del cual extrae todo “tener” efectivo su prestigio inmediato y su función última. Al mismo tiempo, toda realidad individual se ha hecho social, directamente dependiente del poder social, elaborada por él. Sólo se le permite aparecer en la medida en que no es, esto significa el aparecer de forma invertida.
En esta tesis se resume el proceso de disolución del sujeto en la sociedad del espectáculo, un sujeto que está determinado ahora por el mercado, donde su valoración como individuo, como conciencia autónoma, se ve suprimida por la mirada de mercantilizada del poder. El sujeto se encuentra así desplazado por la imagen, que es ahora el centro de la dinámica social.

De esta manera, la noción de lo real está en completo cuestionamiento en La sociedad del espectáculo, pues la apariencia se concibe al mismo tiempo como expresión del mundo (en la imagen), y como esencia del mundo. El referente es igual a su imagen. El signo con que se nombra al mundo, es también el fin de la búsqueda, su referencia. Es el signo por el signo. El lenguaje que, si no en su totalidad vacío de contenido, sí detiene el proceso de comunicación en el receptor, sin hacer posible la respuesta. El canal se ha cerrado en una de las direcciones. “No conduce a ninguna parte salvo a sí mismo”, señala Debord. El principio de comunicación se quiebra.

La confusión y la incomunicación son dos de lo mecanismos de los que se vale el espectáculo para ejercer su hegemonía en el mundo, pues ello mantiene aislados a los individuos. El lenguaje es entonces una de las formas más eficaces de ejercer el poder y es, a un mismo tiempo, en los cambios que se manifiestan en su estructura, síntoma de la realidad. Con la escritura, el lenguaje alcanza su plena realidad independiente de la mediación entre las conciencias. Pero esta independencia coincide con la independencia global del poder separado, como mediación constitutiva de la sociedad. Con la escritura hace su aparición un tipo de conciencia que ya no es adquirida y trasmitida en la relación inmediata entre los seres humanos, sino que se trata de una memoria impersonal, la de la administración de la sociedad.

Parece evidente así la importancia del lenguaje en la sociedad moderna, más evidente aún si reconocemos que esta sociedad se encuentra dominada de manera incuestionable por la imagen. Sea cual sea la manera en que se manifiesten las imágenes, dichas imágenes van a ser siempre manifestaciones del lenguaje. La sociedad del espectáculo: un territorio diseñado por el poder para ejercer control sobre los habitantes, donde se mantienen aislados e incomunicados y separados los unos de los otros. Paul Virilio establece en sus teorías que gran parte de este aislamiento se ha dado gracias a los avances científicos y tecnológicos.

Virilio ha dedicado gran parte de su vida a estudiar las nuevas tecnologías, por lo que su caracterización de la cibercultura no puede ser tomada a la ligera. Según Virilio, los seres humanos no progresamos por medio de una tecnología sino reconociendo su accidente especifico, su negatividad especifica. Su convocatoria es, desde una perspectiva practica y analítica, a resistir, pero no a "desinventar", sino a superar el accidente, a inventar el relevo. Su alarma actual esta relacionada con el desarrollo que han alcanzado las nuevas tecnologías; este accidente, no sera un accidente local, puntual, sino un accidente general, que afectara inmediatamente a la totalidad del mundo. Actualmente debemos de ser conscientes de nuestro tiempo, el ser humano tiene que aprovechar la lección que se desprende de lo negativo del progreso después de las catástrofes ecológicas y éticas que hemos conocido tanto con Auschwitz como con Hiroshima, al habernos dejado seducir por la especie de utopia que pretende hacernos creer que la técnica aportara finalmente la felicidad y un mayor sentido humano.

Desde la noción de velocidad, Virilio analiza las consecuencias de una aceleración que pone en escena un tiempo inaudito, una mundializacionn instantánea, a través de las nuevas tecnologías de la información. Esta materialización o globalización no es vista como fin del mundo en sentido apocalíptico, sino en el sentido de un acabamiento, de una clausura, de una saturación, de un exceso, la sociedad de Debord ya trataba de esta saturación a través de a imagen. Ese tiempo real, condición de las nuevas tecnologías, se aleja del tiempo histórico, localizado, para transformarse en un tiempo mundial. Virilio plantea que a partir del desarrollo de las primeras tecnologías, o mejor dicho, la revolución de los transportes, el ser humano ha entrado en una carrera de poder, es decir, poder abarcarlo todo, poder tenerlo todo, poder saberlo todo, aunque se podría afirmar que nunca habíamos estado mas desinformados.

El paradigma reside en que todas las tecnologías que han encausado el destino de la humanidad han sido creadas para hacer la guerra, para dominar y controlar al otro. El extraordinario poder que tienen como instrumento para la imposición de una ideología. La televisión e Internet (antes Arpanet) han sido creadas por aquel gran imperio que ahora está controlando y determinando el destino de cada ser humano de este planeta. Esa posibilidad de un tiempo único, que remite al tiempo universal de la astronomía es un acontecimiento positivo, pero simultáneamente cargado de negatividad, de un accidente de gran magnitud.29

Con la revolución informática el riesgo de un accidente afectara a todos los interesados e involucrados con las nuevas tecnologías, debido a su gran difusión. En la mundialización en tiempo real el desafío esta en la cuestión de saber si es posible algún grado de urbanización; si no es posible construir la ciudad-mundo, la ciudad en tiempo real que requieren las telecomunicaciones y los intercambios, el lugar sera inhóspito, inhabitable y la historia y la política estarán en en entredicho. Por otro lado, si esa ciudad virtual pasa a ser el centro de supervivencia de los ciberciudadanos, la ciudad real, la ciudad domicilio, se convertirá en un medio hostil, cuando el prójimo sea despreciado por amor al lejano, produciendo un accidente de magnitudes incalculables. La reducción de las distancias hace que el ser humano no tenga ningún tipo de conciencia espacial, en esta contracción del mundo no hay conciencia de la lejanía o cercanía del otro.

La ciudad real, es el lugar de encuentro, es el lugar donde poder reunirse, es un "espacio publico". Cuando la tecnología de la telepresencia (televisión, Internet, realidad virtual) reemplaza ese espacio, por su imagen, esta se encuentra fuera de la ciudad y la tendencia es a la "desintegración de la comunidad de presentes en beneficio de la de los ausentes: ausentes abonados a Internet o a la multimedia. Es un acontecimiento sin par. Es una de las caras del accidente general. El hecho de estar mas cerca del que esta lejos que del que se encuentra al lado de uno, es un fenómeno de disolución política de la especie humana.

Las nuevas tecnologías, así como los medios de comunicación televisiva, conspiran permanentemente contra el acercamiento de los seres humanos a través del contacto, a través de su relación corporal, con el territorio, con la sociedad y con el cuerpo mismo. Su realidad es una realidad virtual, espectral que "deslocaliza" la situación del cuerpo. Todo el problema de la realidad virtual es, esencialmente negar el "aqui" en beneficio del "ahora". Esta disociación lleva a la locura, "la perdida del mundo y la perdida del cuerpo" en beneficio del amor inmoderado por el cuerpo virtual. El espacio real pierde terreno en favor del tiempo real y los proyectos de urbanizar el tiempo real en detrimento del espacio real.

Virilio propone la divergencia, la resistencia como mecanismos para superar el accidente implícito en las nuevas tecnologías. Recurriendo a ejemplos del arte, sostiene que hace falta una crítica de arte de las tecnociencias para hacer divergir la relación con la técnica.

En la reflexión sobre las nuevas tecnologías, la perdida del cuerpo propio en beneficio de una realidad virtual, supondrán una perdida insoportable. Volver a reencontrar el tacto, el contacto, se presentan como signos de la divergencia, de una rematerializacion del cuerpo y del mundo necesarias para minimizar el impacto del accidente.

Virilio, reivindica al accidente como un milagro revelador e insiste en la magnitud del accidente implícito en las nuevas tecnologías, destacando que la única alternativa frente a la huida hacia adelante del capitalismo es la resistencia, una resistencia crítica frente al funcionamiento de la sociedad.

Las teorías de estos autores se complementan, donde acaba el discurso de “La sociedad del espectáculo” de Debord, aparece Virilio y sus criticas a las nuevas tecnologías ampliando el horizonte de las ideas de Debord y reintroduciendolas en la actualidad como si sus textos hubieran sido escritos la semana pasada, ambos puntos de vista aunque tratan problemas desde diferentes perspectivas, confluyen en el mismo malestar que el ser humano sigue arrastrando desde tiempos inmemoriales, la estela de precariedad y desigualdad dentro de sus sociedades. Ambos dejan al desnudo reflexiones sobre el irracional funcionamiento del mundo y quienes manejan estas prácticas.

La “Primavera Árabe”, el movimiento 15-M y otras réplicas en diversas ciudades del mundo son el testimonio de la disconformidad. Por ejemplo, las críticas sobre la tecnología de las que habla Virilio (aunque bastante acertadas) resultan paradójicas en comparación con los fenómenos de movilización ciudadana, debido a que gracias a internet ha sido posible la creación y organización de estos movimientos. Sin una red global así, la organización ciudadana hubiera sido impensable. Un factor importante de este fenómeno, consiste en la naturaleza pacífica y civilizada con la que la gente demuestra su disconformidad. La desobediencia civil basada en una postura no-violenta legitima este tipo de acciones, poniendo en entredicho a los gobiernos que tratan de aplacarlas a cualquier precio, quizás intentando evitar que mas ciudadanos se den cuenta de lo que verdaderamente pasa. Hay acontecimientos que pueden inspirar a pequeños grupos a producir grandes eventos y generar cambios.

El arte puede y debe generar este tipo de acontecimientos. La relación entre arte y política podría rastrearse en los inicios de la historia del arte, pero es sobre todo a partir del siglo XX y más concretamente en el periodo comprendido entre 1960 y 1980 cuando la fusión entre pensamiento, activismo y creación artística adquiere un papel fundamental. El uso radicalmente creativo del lenguaje en su doble vertiente semántica y visual, las imágenes llamativas y eslóganes impactantes, la apropiación de recursos propios de la cultura popular, así como la precariedad de los medios de producción y distribución empleados, son algunos de los rasgos característicos de este tipo de proyectos.

Algunos de estos elementos surgieron de la reacción ante una circunstancia concreta, como es el caso de los carteles producidos por los movimientos contestatarios en torno a Mayo del 68; otros, en cambio, son producto de colectivos o movimientos más duraderos y responden a motivaciones diversas como, entre otras, las reivindicaciones de género o raciales, las preocupaciones ecológicas, los conflictos de clase o los movimientos de carácter contracultural.

El término artivismo es un neologismo surgido de la fusión de las palabras arte y activismo, y se utiliza para referirse a las obras que participan de ambos intereses. Así pues, se podrían definir como artivistas los proyectos artísticos alternativos con intención socializadora y los espacios críticos que cuestionan distintos aspectos sociales y culturales desde una posición eminentemente artística.

La función y existencia del arte y el artista se encuentran en entredicho. Su galopante comercialización y sobrevaloración como inversión, la disolución de las prácticas artísticas en la esfera generalizada de la imagen, los cambios en el sistema productivo económico que el arte reproduce, junto al acceso extendido a nuevos soportes de imagen electrónica y su difusión han provocado más allá de las reconsideraciones críticas postmodernistas un replanteamiento de la acción artística y el estatuto del artista.

No es una situación nueva. Actitudes radicales fueron impulsadas por la Internacional Situacionista en la década de los '60 centrando la atención en la crítica a la sociedad neocapitalista. La emancipación del arte lograda por las vanguardias históricas condujo el arte hacia su función crítica impulsando el componente ético por encima del estético al reforzar la vinculación orgánica entre las prácticas artísticas y culturales, y las prácticas sociales y políticas. No fue un rechazo al arte con una acción antiestética, sino un compromiso con otro horizonte estético. Comenzando con la Ilustración, es innegable que una buena parte del arte moderno ha considerado su función crítica como garante del proyecto ético de emancipación aliado con la Historia, anclado en el terreno político, y solidario ideológicamente con una revolución. Los ejemplos abundan: David y la Revolución Francesa, Gericault y la revolución de 1830, Courbet y la de 1848, Tatlin y la de 1917.
Es decir, el arte se despega en las vanguardias históricas de la sujeción a los compromisos de representación inducidos desde las estructuras de hegemonía social; la legitimación del dominio de clase. El arte queda libre para reencontrar su propia vocación que impulsa una visión crítica buscando modificar las estructuras sociales y enfatizando una postura ética desde una nueva estética. Aquí es donde se halla la situación actual coordinando las prácticas artísticas con la política. En muchos de los casos los artivistas tratan de empujar agendas políticas con la idea del arte. De todas maneras este no es arte político como se ha visto anteriormente, en el sentido de trabajos artísticos con tendencia política hacia lo propagandístico. Sería preciso definir el concepto arte y al mismo tiempo, lo político para replantearse esa propuesta redefinición de lo político en el arte.

Los actos de ver se relacionan con el ejercicio de poder, ya que todo ver es el resultado de una construcción cultural. El impacto crítico y el rol social del arte no resultan de gran intensidad y directa influencia sobre la sociedad, pero fundamentan la tendencia visual. Los artistas tienen que competir con rivales que dominan los procesos y canales de comunicación mejor que ellos. En toda imagen se pone en juego la articulación efectiva de la ideología, los intereses de representación vigentes, como pueden ser los grupos de creencias, la clase social, las diferencias culturales, la distinción de género y de raza. La imagen así, no es simplemente un objeto aséptico sino que está condicionada y construida culturalmente influenciando el acto de ver. La imagen recibirá su sentido de la mirada que ordena lo visible dictada por las estructuras cognoscitivas educadas por el poder.
La imagen materializa una densa cantidad de procesos como los textuales, imaginarios, sensoriales, mediáticos, técnicos e institucionales. La imagen explicita esas relaciones de poder, de dominación, de privilegio y control determinando lo visible como registro de significado cultural que se constituye como escenario de batalla, como campo políticamente connotado, escenario donde se despliegan las intenciones simbólicas a través de la circulación pública. Como se ve, la relación de la imagen con la política -como organización de la experiencia- es ineludible, de lo que se deduce la imbricación necesaria con el arte donde se constituye el imaginario. El arte es afectado por la economía actual pasando, como ella, de ser un comercio de mercado a un proceso de distribución y de difusión. El arte se envuelve aún más, entonces, en la red de simbolización social y política al disolverse dentro de toda la esfera de producción de realidad en el régimen visual de la sociedad (imagen estática y en movimiento) por la fuerza de reconocimiento identitario y por la determinación de subjetivación y socialidad que ejerce.

Señalando el acceso a las estrategias artísticas desde disciplinas no artísticas, el desarrollo de preguntas y comentarios abrió las disputas y consideraciones entre lo panfletario y lo filosófico, el cuerpo y el espacio utópico de la escritura, la función ética en la producción de sentido como oposición y resistencia a los mecanismos de poder, y la pugna de la representación en lo político. Es preciso un posicionamiento claro de la función actual de las prácticas estéticas en el mundo del dominio globalizado y de la resistencia. Los grandes momentos de la Historia están marcados por la actuación de los artistas que, vislumbrando su entorno conversan directamente con la realidad y adoptan posiciones radicales sustentadas en el trípode del arte, la ética y la política. 

De acuerdo con el discurso político histórico de la lucha racial analizada por Michel Foucault en su curso de 1976-1977 La Sociedad debe ser Defendida, se suele argumentar que los vencedores de una lucha social (el conflicto puede basarse en cualquier elemento social: lucha racial, nacional o de clases) usa su predominio político para suprimir la versión de los hechos históricos de sus derrotados adversarios a favor de su propia propaganda, lo que puede llevar incluso al revisionismo histórico.

Walter Benjamin también consideraba que los historiadores marxistas debían tomar un punto de vista radicalmente diferente del punto de vista idealista y burgués, en un intento de crear una especie de historia desde abajo, que sería capaz de concebir una concepción alternativa de la historia, no basada, como en la historiografía clásica, en el discurso filosófico y jurídico de la soberanía.

La utilización de la historiografía para falsear la historia es tan antigua como la propia disciplina, pero en el siglo XX la capacidad que alcanza el Estado y los medios de comuncación de masas (llamados cuarto poder) permitieron a los regímenes totalitarios jugar con la posibilidad de cambiar la historia, no sólo hacia el futuro, sino hacia el pasado. Las fotografías retocadas fueron una especialidad no sólo de Stalin contra Trotsky, sino del mismo Francisco Franco con Hitler. El propio Winston Churchill tenía claro, incluso desde la democracia, que "La historia será amable conmigo, porque tengo la intención de escribirla". La reflexión acerca de si la Historia es escrita por los vencedores es una tarea más propia de los filósofos de la historia.

Un ejemplo clásico de la historia escrita por los vencedores es la información que nos ha llegado de los cartagineses. Los historiadores romanos atribuyen a sus seculares enemigos diversas crueldades, incluyendo sacrificios humanos, que no podemos contrastar con la otra versión de la historia.

De modo similar, sólo tenemos la versión cristiana de cómo el cristianismo llegó a ser la religión dominante de Europa, pero no la versión pagana. Tenemos la versión europea de la conquista de América, pero no la de los nativos. Heródoto cuenta la versión griega de las guerras médicas, pero no ha llegado hasta nosotros la persa.

Los antecedentes de la obra se remiten a la pintura histórica del s. XIX. El origen de esta conexión se debe a que la pintura histórica muestra personajes y acontecimientos históricos. En la obra pretendo captar acontecimientos y personajes del momento, a los verdaderos protagonistas de la época que vivimos, pero con un distinto fin. La misión de la pintura histórica aparte de inmortalizar un momento determinado, a unos personajes determinados y su objetivo era el de forjar una conciencia nacional y patriótica. Por mi parte sin embargo, trato de crear una conciencia crítica y reflexiva frente a los acontecimientos actuales.

Este proyecto ha sido un punto de partida para mí, en el a través de mi obra abordo una reflexión sobre la escena política actual. En los tiempos que corren el papel del artista debe hacer el mundo mas habitable, e incitar cuestiones que habran una brecha en las conciencias. Los artistas crean obras que intervienen en la vida de las personas. Por eso debemos revelar la verdad, es lo mejor que podemos regalar al mundo.
 

"Aprender a habitar el mundo, en lugar de querer construirlo, las obras ya no tienen como meta formar realidades imaginarias o utópicas, sino constituir modos de existencia o modelos de acción dentro de lo real ya existente, cualquiera que sea la escala elegida por el artista."      Bourriaud


Alberto Peces Pérez-Grueso
Historia del Arte II
Cuenca 2012








__________________________________________________________________________


Libros de referencia


-Anónimo. Llamamiento a otros fogonazos, traducción del texto en francés Appel. Libre distribución.

-Alcántara, Jose.F. La sociedad de control. El Cobre Ediciones.2008

-Baudrillard, Jean. El Complot Del Arte : Ilusión Y Desilusión Estéticos.Amorrortu. 2006

-Bauman, Zygmunt. Vida de Consumo. Editorial, Fondo de Cultura Económica. 2007

-Bibiana Medialdea García, Antonio Sanabria Martín, Luis Buendía García, Nacho Álvarez Peral­Ricardo Molero Simarro. Quiénes son los mercados y cómo nos gobiernan. Icaria.2011

-Cómite invisible. La insurrección que llega. Libre distribución.2007

-Debord, Guy.La sociedad del espectáculo..PRE-TEXTOS EDICIONES.2000

-Paul Virilio, El accidente original. Amorrortu ediciones.2010

-Debord, Guy.La sociedad del espectáculo..PRE-TEXTOS EDICIONES.2000

-Fromm, Erich. Sobre la desobediencia. Paidos.198482

-VERDÚ, Vicente.Yo y tú, objetos de lujo. El personismo: La primera revolución cultural del siglo XXI. 2007.

-VIRILIO, Paul.El procedimiento silencio. Paidós. 2001. 83

-Storytelling. La máquina de fabricar historias y formatear las mentes
Verificado:13/5/2012

-Atopia | DICCIONARIO DEL MALESTAR DE LA CULTURA
Verificado:13/5/2012

-Occupy Wall Street - Wikipedia, la enciclopedia libre
Verificado:13/5/2012

-Soy cámara. El programa del CCCB - Ética - RTVE.es
erificado:13/5/2012

-Movimiento 15-M - Wikipedia, la enciclopedia libre
Verificado:13/5/201284

-El ojo plástico - El arte: Opción de vida o muerte
Verificado:13/5/2012

-Revista Observaciones Filosóficas - El arte contemporáneo entre la experiencia, lo antivisual y lo siniestro
Verificado:13/5/2012

-Editorial Pharus: Introduccion a la modernidad - Wattpad
Verificado:13/5/2012

-HOWL: REFLEXIONES SOBRE LA SOCIEDAD DEL ESPECTACULO
Verificado:13/5/2012

-Oficina de Innovación Política
Verificado:13/5/2012

-Pormodernidad crisis procomún
Verificado:13/5/201285

No hay comentarios:

Publicar un comentario