Nobody
expects the world revolution
"¿Qué
creen ustedes que es un artista? ¿Un imbécil que sólo tiene ojos
para pintar si es pintor, que sólo tiene oídos si es músico, que
sólo tiene un lira para expresar todos sus sentimientos si es poeta
o que sólo tiene músculos si es campesino? Ni muchísimo menos. El
artista es un ser político que vive pendiente y consciente de todos
los acontecimientos — desoladores, de actualidad o placenteros —
que ocurren en el mundo y reacciona ante ellos. ¿Cómo es posible no
interesarse por otras personas, subir a una torre de marfil y
aislarse de una vida que aporta tantas cosas buenas? No, la pintura
no existe sólo para decorar las paredes de las casas. Es un arma que
sirve para atacar al enemigo y para defenderse de él. " Pablo
Picasso
La
obra consiste en el desarrollo de una instalación donde arte y
política forman parte del mismo mecanismo de reflexión. La
instalación está formada por una composición de banderines y una
serie de obra gráfica donde se representan los actuales movimientos
de protesta ciudadana. El fin del proyecto consiste en crear un
diálogo sobre el momento de crisis que vivimos y proponer un espacio
de resistencia donde generar una respuesta desde la intelectualidad.
Trato de actuar como artista, pero también como ciudadano y para
ello uso los sistemas de difusión del arte, intentando favorecer la
aparición de una conciencia crítica en el espectador.
Desde
la perspectiva de hace unos siglos atrás se podría decir que
actualmente somos afortunados. Las nuevas generaciones de occidente
han crecido pensando que no tenían nada que temer, al amparo de un
periodo de tiempo de bonanza económica, hasta que de repente sus
gobernadores les dicen que están pasando la mayor crisis desde que
acabara la 2ª Guerra Mundial. El pueblo ha empezado a tener
inquietud, el sentimiento de que se encuentra rodeado de injusticias,
el miedo a que empeore su modo de vida, la idea de que se sienten
castigados por los gobiernos que ellos mismos sostienen. Algunos no
saben en quien confiar, cada día les repiten que su mundo es el
mejor, pero que ahora les toca vivir una época perdida.
En
el año 2007 comenzó la crisis económica mundial en Estados Unidos
y en Europa. Este desastre se dio debido a un proceso
hiperinflacionario que ha conseguido la destrucción de las economías
de los países. El juego de la especulación de los mercados y los
prestamos de dinero para negocios no demasiado transparentes, han
producido fenómenos como las burbujas inmobiliarias en las que se
especulado hasta límites insospechados, con el único aval de que
una propiedad inmueble siempre gana valor, nunca lo pierde. Sin ir
mas lejos las casas triplicaron su precio desde el año 1996 hasta
2007.
Antes
de que estallara la crisis en 2007, los bancos destinaban el 40% de
los créditos a la propiedad, el 25% a instituciones financieras y
solo el 1,6 % fué dedicado a la industria, los bancos no estaban
invirtiendo en actividad industrial sino en una gran burbuja de la
propiedad que nadie sabía cuando iba a estallar.
La
gente de a pie se siente agraviada, controlada, se quejan de la
imposición de sacrificios mientras los ricos lamentan estar
lastrados con las deudas de los pobres, negándose a sostener los
sistemas públicos de los que tanto se benefician. Los ciudadanos
desconfían cada vez mas de las instituciones, se preguntan
cuantos sacrificios tendrán que hacer mas hasta que pase la crisis,
sus gobiernos han pactado los mayores planes de ajuste desde la
posguerra, mas impuestos y menos gasto social, al estado del
bienestar le han apretado el cinturón casi hasta la asfixia.
Detrás
de estos recortes no existen números, sino personas que pierden su
trabajo, que no pueden tomar las riendas de sus vidas, recortes que
están haciendo que la gente cuestione sus sistemas políticos y de
cómo sus mandatarios toman medidas en detrimento de los que menos
tienen. Los mismo dirigentes que se endeudaron durante años y que no
supieron ver que la burbuja iba a explotar son los mismos que luego
han impuesto una cura de austeridad y sacrificios. Hoy muchos
ciudadanos se preguntan cómo han llegado a esta situación
encontrándose en una encrucijada sin salida, sin nadie que los
ampare.
Los
grandes bancos están en el punto de mira, muchos piensan que se
deberían establecer regulaciones en los salarios de sus dirigentes y
que también deberían tributar mas impuestos de los beneficios del
sector, los bancos en los que la gente tiene sus ingresos y a los que
la Unión Europea a rescatado con mas de un billón de euros, son los
mismos que especulan con la deuda de los estados, los obligan a pagar
mas intereses por ella y los empujan a imponer mas impuestos a los
ciudadanos.
Por
otro lado, la industria está implementando otra serie de medidas con
el fin de abaratar costes de producción. Una de ellas es la
deslocalización industrial, esta maniobra consiste en llevar las
cadenas de montaje a países emergentes, con el fin de usar mano de
obra barata y lucrarse de leyes laborales ausentes, estableciendo en
muchas ocasiones situaciones de trabajo precarias y aprovechando las
normas de contaminación casi inexistentes de los países menos
desarrollados. Hace tiempo que muchos de los productos que consumimos
dejaron de fabricarse aquí. La mayoría de los artículos que
consumimos son importados a precios irrisorios de países emergentes,
dejamos de producirlos y de cobrar los sueldos correspondientes
a su fabricación, esto establece así un déficit de las
exportaciones frente a las importaciones, lo que conlleva a que el
dinero salga del país y al endeudamieno. Al no haber crecimiento los
países se encuentran fuertemente endeudados.
La
deuda de las familias ha ido en aumento mientras que el nivel de vida
no baja de precio. Con la destrucción del empleo y la merma de
impuestos, el estado empieza a adoptar medidas contra el déficit con
rigurosos ajustes en la administración. Mientras toman medidas como
congelar las pensiones, muchos políticos están imputados por casos
de corrupción de variada índole, como el boom de escándalos
urbanísticos y asuntos derivados. Se han empezado a llevar a cabo
ajustes en educación, sanidad y ayudas sociales, alegando que no
pueden ser soportados por la nación, hablan de estos derechos cómo
un lujo del que tenemos que olvidarnos según algunos mandatarios. La
gran mayoría de la gente no quiere que los hospitales, las escuelas
y las prestaciones sociales se eliminen, pero muchos de los gobiernos
están llevando a cabo medidas de austeridad, en vez de cobrar mas
impuestos a los que se han estado llevando el dinero durante los
últimos años.
Existe
una gran parte de dinero en paraísos fiscales o en las cuentas
bancarias de grandes corporaciones. Los políticos ahora dicen que
hay que refundar el sistema capitalista y tener contentos a los
mercados y no alarmarlos, pero la banca sigue ganando beneficios
mientras la gente sigue sin empleo y viéndose en la calle.
Ahora
con la economía se justifica todo, incluso algunos ciudadanos
aceptan los recortes e incluso los ven necesarios, el miedo se ha
convertido en el medio de la coacción. Se ha establecido una forma
de gobernar a través de la amenaza y el castigo, nos lo recuerdan
todos los días a través de la televisión y los periódicos. En
este aspecto, los medios de comunicación son los principales
difusores de estos mensajes, usados por los gobiernos con fines
propagandísticos y ejercer su control sobre la población, la cual
ha perdido en algunas ocasiones su sentido crítico.
La
gran parte de este problema consiste en que desde la infancia se nos
enseña a creer y luego a razonar, no al revés. No estamos educados
para pensar de forma crítica, la gente no analiza lo que sucede
alrededor suyo. El poder existente (que hoy es el poder económico)
domina los medios de comunicación e inculca a la gente las ideas a
través de estos medios. Los medios de información establecen así
un “medio de desinformación”, ocultando datos, creando y
manipulando la información.
Una
sociedad humana es aquella que se considera a sí misma, a los
habitantes y a su entorno; todo ello interrelacionado con un proyecto
común, que les da una identidad de pertenencia. Asimismo, el término
connota un grupo con lazos económicos, ideológicos y políticos.
Para describir el marco histórico actual o “cómo hemos llegado
hasta aquí” tenemos que analizar la sociedad en la que vivimos,
hay que recapacitar sobre el sistema en el que nos encontramos y las
características que describen la forma de nuestra sociedad.
El
capitalismo es el orden social que rige nuestras “democracias”.
Es un sistema político, social y económico en el que grandes
empresas y unas pocas personas acaudaladas controlan la propiedad,
incluyendo los activos capitales (terrenos, fábricas, dinero,
acciones de la bolsa, bonos). El capitalismo se diferencia del
sistema económico anterior, el feudalismo, por la compra del trabajo
a cambio de un salario, y ya no por la mano de obra directa que se
obtenía por concepto de costumbre, tarea u obligación (cercana a la
esclavitud) en el feudalismo. Se diferencia del socialismo mayormente
por la predominancia de la propiedad privada, en contraste con la
propiedad social de los elementos de producción. En el capitalismo
el mecanismo de precios se utiliza como supuesta señal que asigna
recursos entre usos distintos. Las distintas formas del capitalismo
dependen de, entre otros, el grado al cual se utilice el mecanismo de
precios, el grado de competitividad de los mercados y el nivel de
participación gubernamental en la economía.
Tanto
los mercaderes como el comercio existen desde que existe la
civilización, pero el capitalismo como sistema económico, en
teoría, no apareció hasta el siglo XVII en Inglaterra sustituyendo
al feudalismo. De esta forma al capitalismo, al igual que al dinero y
la economía de mercado, se le atribuye un origen espontáneo o
natural dentro de la edad moderna.
La
modernidad es un período histórico que aparece, especialmente, en
el norte de Europa, al final del siglo XVII y se cristaliza al final
del siglo XVIII. La m. surge tras el cambio de la sociedad
preindustrial, rural y tradicional, en la sociedad industrial y
urbana moderna. Este cambio se produce con la Revolución industrial
y el triunfo del capitalismo que tuvo su origen en la transformación
que se presentó en la Inglaterra de comienzos del siglo XV cuando
los señores feudales pasaron de un sistema donde la tierra era
explotada por sus siervos (sin que ellos fuesen los dueños y con
pocos incentivos para incrementar su productividad) a un sistema de
arriendo, donde la renta dependía de las condiciones del mercado
generadas por la competencia entre arrendatarios actuales y
potenciales por obtener dichas tierras. Dado que ahora las ganancias
eran la base sobre la cual se calculaba el pago de la renta al dueño
de la tierra, tanto los arrendadores como los arrendatarios tenían
un interés en aplicar nuevas técnica agrícolas que aumentaran al
productividad, lo cual en muchos casos genero una expansión en el
área cultivada y una reducción en la mano de obra.
Debido
a la reducción en el empleo rural, muchas personas se vieron
obligadas a migrar a las ciudades donde se empleaban en las
incipientes fábricas, muchas veces con salarios bajos y jornadas de
más de doce horas. Sin embargo, la mayor producción agrícola
generada por la aplicación de nuevas tecnologías permitió que los
precios de los alimentos se redujeran y en general el salario real
aumentara, es decir, aún aquellos que ganaban un salario bajo podían
comprar más bienes. También esta nueva clase obrera demandaba
bienes básicos de consumo masivo y menos calidad lo cual genero un
auge en la industria y abrió nuevas industrias que satisfacían esta
demanda.
Se
produce un cambio en el orden económico capitalista, pasando de una
economía de producción hacia una economía del consumo o
postindustrial. Aquí surge una nueva etapa y el fenómeno en el que
el proletariado pasa a ser productor y consumidor de las mercancía,
estableciéndose un bucle en el cual se pasa a tener el control de
todo su tiempo vital, traduciéndose su existencia en valor
monetario. Esta forma “cosificación” de la vida de los
consumidores ha sido extendida en gran parte a la globalización y el
auge de los negocios en forma de multinacionales. El problema de las
multinacionales reside en que acaparan grandes franjas de mercado, en
el cual los negocios pequeños no pueden competir contra estas
grandes corporaciones, por otro lado al disponer de tanto dinero el
poder de diversificación de las corporaciones se maximiza, pudiendo
comprar cualquier cosa al precio que quieran. Esto quiere decir que
las grandes corporaciones acaparan todos los mercados con las
consecuencias que esto conlleva, además, cada vez es mas normal
encontrar a altos directivos de estas corporaciones dentro de las
carteras ministeriales de los gobiernos, pudiendo lograr así leyes
favorables hacia las empresas de las que forman parte. La
corporaciones acaban albergando el poder total de la economía y
formando una élite de lobbys que dominan los estados. Esta
superación de la sociedad industrial por la sociedad postindustrial
se ha dado en llamar postmodernidad.
El
posmodernismo es la toma de una postura política que presenta una
nueva superficialidad, destacando el fetichismo de la mercancía y
abandonando declaraciones políticas críticas. El debilitamiento e
la historicidad, que lleva a la pérdida de la posibilidad de
experimentar la historia de un modo activo y una nueva relación con
las tecnologías, distinta a la fascinación que habían sentido las
vanguardias anteriormente.
Los
dos autores que he escogido cómo base teórica del proyecto guardan
una gran relación con el pensamiento crítico de las movilizaciones
sociales actuales. Sus textos tienen muchos puntos en común, sus
enfoques a la hora de recontstruir la historia son de gran agudeza.
Su mirada distanciada, revisa los acontecimientos políticos y a sus protagonistas a través del testimonio de la historiografía oficial,
critican las acciones que los gobiernos realizan en contra de sus
ciudadanos, sucesos que quedan totalmente reflejados dentro de estos
textos que exponen sus problemas, quizás lo mas aterrador es que la
crisis actual aparece como una de las consecuencias (entre muchas
otras) de los efectos del capitalismo. Su convocatoria a la
resistencia propone formulas de superación a través de una posición
crítica, cómo única solución emancipatoria para cambiar la vida.
Estos
autores han tenido en cuenta los acontecimientos surgidos desde la
prehistoria hasta el momento actual, desmontando todos los
resortes que forman parte del mundo tal cual lo conocemos. “Todo
sucede por algo”. En sus teorías establecen un dialogo entre el
pasado y el futuro a partir del conocimiento de la historia. El
funcionamiento de sus teorías se reduce a la acción-reacción.
Estudiaron los fenómenos colectivos producidos por la actividad
social de los seres humanos dentro del contexto histórico-cultural
en el que se encuentran inmersos.
Guy
Debord, fue un revolucionario, filósofo, escritor y cineasta
francés, miembro de la Internacional Letrista, del grupo radical de
posguerra Socialismo o barbarie y fundador y principal teórico de la
Internacional Situacionista. En términos generales, las teorías de
Debord intentaron explicar el debilitamiento de las capacidades
espirituales en el curso de la modernización de las esferas tanto
privadas como públicas de la vida cotidiana por las fuerzas del
capitalismo de mercado durante la modernización de Europa tras la
Segunda Guerra Mundial. Los sentimientos de alienación, postuló
Debord, podían ser explicados por las fuerzas invasivas del
“espectáculo”, la naturaleza seductora del capitalismo
consumista.
Paul
Virilio es un teórico cultural y urbanista. Es conocido por sus
escritos acerca de la tecnología y cómo ha sido desarrollada en
relación con la velocidad y el poder, con diversas referencias a la
arquitectura, las artes, la ciudad y el ejército. Virilio desarrolló
lo que llama el "modelo de guerra" de la ciudad moderna y
la sociedad humana en general, y es el inventor del término
'dromología', que significa la lógica de velocidad que es la
fundación de la sociedad tecnológica. Como otros teóricos
culturales, rehuye a de las etiquetas, aunque ha sido clasificado por
otros dentro del postmodernismo. Algunos describen el trabajo de
Virilio posicionado en el ámbito de lo 'hipermoderno'. La
descripción parece adecuada, ya que Virilio trabaja mucho con los
conceptos y artefactos del modernismo.
Después
de esta breve descripción a grandes rasgos de la evolución social
del hombre y la presentación de los autores, podemos empezar a
“diseccionar” las teorías de Guy Debord y Paul Virilio.
La
mirada forma parte de nuestra relación con el entorno que nos rodea.
Además de ser conocimiento, aprehensión y lectura del mundo, es
también una forma de dominio, uno de los dispositivos del poder para
instaurarse como ser vigilante. El poder ha encomendado sus ojos al
otro que vigila por él, ha delegado el acto de estar alerta en los
otros, o en los artefactos que le proporciona la tecnología:
cámaras, alarmas, guardias, etc. La mirada además lleva tácitamente
su aspecto discriminante, en el cual cada sociedad establece su radio
de visibilidad para construir una lectura de su propia historia. Así,
en la historiografía, la crítica moderna ha coincidido, como lo ha
señalado Walter Benjamín, que la visión que fija la memoria ha
privilegiado en su mayoría a los vencedores, modulando de esta
manera su discurso sobre la historia hacia el lado de los
favorecidos.
Esta
relación sensorial con el mundo forma parte de la verdad de cada
uno, pero realmente esa verdad que creemos que tenemos ha sido
manipulada por las elites dominantes, hemos sufrido una
virtualización de nuestra vida. Una de los puntos que une a los dos
autores son el uso de las elites dominantes de los mass media. Los
mass media dominan gran parte de nuestra relación con la realidad,
dominan nuestra demanda de información y forman (cada vez mas) parte
de nuestro tiempo de ocio. Los mass media son los medios de
comunicación recibidos simultáneamente por una gran audiencia,
equivalente al concepto sociológico de masas o al concepto
comunicativo de público.
La
finalidad de estos medios de comunicación es, según la fórmula
acuñada específicamente para la televisión, formar, informar y
entretener al público que tiene acceso a ellos. Atendiendo a los
intereses que defienden, buscan el beneficio económico del
empresario o grupo empresarial que los dirige, habitualmente
concentrado en grandes grupos de comunicación multimedia, e influir
en su público ideológicamente y mediante la publicidad. Todos los
ciudadanos del mundo están expuestos a unos u otros medios, que
resultan indispensables como herramienta de comunicación y presencia
pública para todo tipo de agentes económicos, sociales y
políticos.En la cultura moderna esta experiencia de la mirada se ha
exacerbado hasta el extremo, agudizando también el carácter pasivo
del hecho contemplativo. A su vez, el acto de mirar ha dejado de ser
en la sociedad actual un mecanismo directo de lectura del mundo, y se
ha quedado únicamente en la apariencia. La deformación de la
información anula totalmente la capacidad de juicio colectiva.
Debord denuncia este hecho desde la perspectiva de que estos medios
están creados con la finalidad de crear una serie de comportamientos
determinados que persiguen un mismo fin. Inercia y frivolidad dominan
ahora al espectador, al mismo tiempo que la imagen se instaura para
abarcar todos los espacios y dominar todas las esferas de la dinámica
social. La dictadura de la imagen ha reemplazado la acción por la
mirada, ha dejado de ser un medio para constituirse en un fin,
generando un autismo social que ha declarado al objeto su más clara
fijación. Virilio por su parte ahonda en la idea que el desarrollo
de la tecnología favorece la facilidad de dispersión de estos
mecanismos espectaculares como los llamaría Debord. Un hecho
palpable hoy en día es la aparición de móviles con internet, este
hecho acerca este mundo falso de comunicación a su público.
Esta
es quizá la idea primordial que sostiene “La sociedad del
espectáculo”, donde Debord intenta desmontar la estructura de una
cultura movida fundamentalmente por la imagen, por la apariencia.
Para acercarse a una definición de espectáculo, Debord ahonda en
los diversos ámbitos en que éste se manifiesta, examinándolo como
eje rector de la dinámica social, política, económica y cultural.
Ideas fundamentales para entender esta noción se revelan en su texto
de manera separada aunque complementaria. El tiempo, el espacio y la
cultura, entre otros, serán los ámbitos de reconocimiento de este
espectáculo, y en cada uno de ellos tendrá sus particulares maneras
de mostrarse.
La
imagen, la apariencia y otras instancias relacionadas con la noción
de espectáculo, asociadas todas ellas a la noción de “poder”,
van a ser las categorías que nos permitirán acercarnos al hecho
espectacular que describe Debord. “El razonamiento histórico es,
indisolublemente, un razonamiento acerca del poder”, idea que ya
habíamos visto en algunos de los planteamientos de Benjamín. Los
protagonistas de la historia han sido (en este caso la élite
burguesa) los que “aparecen” por encima del resto informe y
anónimo, los que se distancian de los no vistos, aquellos cuyo
nombre no se pierde en las generalizaciones. La historia está llena
de nombres, y de nombres asociados al poder, sea cual sea el tipo de
poder que éstos ostenten. En la sociedad que conocemos una nueva
forma de poder ha ido ganando cada vez más espacios, demostrando así
su eficacia: el poder mediático. Y así, como ya lo decíamos, la
mirada está ahora al servicio de las imágenes creadas por el
espectáculo, ya el mensaje no es diferente a la imagen, sino que es
la imagen misma. La invasión de los medios de comunicación no
impone sólo una estética del mundo, sino su sometimiento a los
principios de la sociedad de consumo.
La
masificación de las comunicaciones, que tiene en el ojo televisivo
su arma invasora más poderosa, su potencia consiste en domesticar la
mirada, el gran protagonista de la sociedad capitalista es entonces
el espectáculo mismo, el sujeto del discurso y la noción medular de
la sociedad; y la mercancía es su materialización más irrefutable.
El espectáculo se revela como paradoja insalvable de la realidad
actual: el precipitado desarrollo de la comunicación en un mundo
cada vez más incomunicado. Todas las sociedades han encontrado, en
el reconocimiento de un centro que las articula, la explicación de
sus actos y sus maneras de concebirse.
El
sujeto de la sociedad del espectáculo se enuncia entonces como
sujeto que mira, que contempla; es mirada absorta, pasiva. El
individuo es ante todo “espectador”, actitud y condición del ser
“separado”. La comunicación es fundamentalmente unilateral, es
decir, no es posible la reacción inmediata de los receptores ante lo
expuesto por el emisor, el carácter pasivo de la recepción supone
la imposibilidad de diálogo, debido a que no puede retornar su
respuesta. Es también “mirada engañada”, pues al quedarse de
manera complaciente con la apariencia de aquello que “aparece”
sin posibilidad de réplica, asume esta apariencia como única
verdad.
Por
otra parte, el “productor” de imágenes se sabe favorecido por un
poder inconcebible en épocas anteriores. El individuo de esta
sociedad se dirige cada vez más hacia un estado tal de abstracción
que su apelativo más cercano es el de “consumidor”, pues éste
describe la acción que más lo define. El individuo es arrojado del
mundo, expulsado de su noción de ser en el mundo para pasar a ser
sólo en tanto parte del mercado, consumidor, fragmento de esa
“muchedumbre solitaria” cuyos centros de reunión más frecuentes
son los llamados por Debord “templos de consumo”.
El
lenguaje da cuenta de esa realidad de una manera evidente, es el
cuerpo donde se manifiestan los síntomas de esta cosificación del
ser. El individuo se define ahora en relación con su potencial
capacidad para adquirir objetos o servicios, siendo así consumidor,
cliente o usuario, mientras que el espacio, a su vez, deviene en
“mercado”, término que no da cuenta por sí mismo de algún
lugar en particular, sino que se define en relación directa con la
pareja oferta-demanda.
La
primera fase de la dominación de la economía sobre la vida social
comportó una evidente degradación del ser en tener en lo que
respecta a toda valoración humana. La fase actual de ocupación
total de la vida social por los resultados acumulados de la economía
conduce a un desplazamiento generalizado del tener al parecer, del
cual extrae todo “tener” efectivo su prestigio inmediato y su
función última. Al mismo tiempo, toda realidad individual se ha
hecho social, directamente dependiente del poder social, elaborada
por él. Sólo se le permite aparecer en la medida en que no es, esto
significa el aparecer de forma invertida.
En
esta tesis se resume el proceso de disolución del sujeto en la
sociedad del espectáculo, un sujeto que está determinado ahora por
el mercado, donde su valoración como individuo, como conciencia
autónoma, se ve suprimida por la mirada de mercantilizada del poder.
El sujeto se encuentra así desplazado por la imagen, que es ahora el
centro de la dinámica social.
De
esta manera, la noción de lo real está en completo cuestionamiento
en La sociedad del espectáculo, pues la apariencia se concibe al
mismo tiempo como expresión del mundo (en la imagen), y como esencia
del mundo. El referente es igual a su imagen. El signo con que se
nombra al mundo, es también el fin de la búsqueda, su referencia.
Es el signo por el signo. El lenguaje que, si no en su totalidad
vacío de contenido, sí detiene el proceso de comunicación en el
receptor, sin hacer posible la respuesta. El canal se ha cerrado en
una de las direcciones. “No conduce a ninguna parte salvo a sí
mismo”, señala Debord. El principio de comunicación se quiebra.
La
confusión y la incomunicación son dos de lo mecanismos de los que
se vale el espectáculo para ejercer su hegemonía en el mundo, pues
ello mantiene aislados a los individuos. El lenguaje es entonces una
de las formas más eficaces de ejercer el poder y es, a un mismo
tiempo, en los cambios que se manifiestan en su estructura, síntoma
de la realidad. Con la escritura, el lenguaje alcanza su plena
realidad independiente de la mediación entre las conciencias. Pero
esta independencia coincide con la independencia global del poder
separado, como mediación constitutiva de la sociedad. Con la
escritura hace su aparición un tipo de conciencia que ya no es
adquirida y trasmitida en la relación inmediata entre los seres
humanos, sino que se trata de una memoria impersonal, la de la
administración de la sociedad.
Parece
evidente así la importancia del lenguaje en la sociedad moderna, más
evidente aún si reconocemos que esta sociedad se encuentra dominada
de manera incuestionable por la imagen. Sea cual sea la manera en que
se manifiesten las imágenes, dichas imágenes van a ser siempre
manifestaciones del lenguaje. La sociedad del espectáculo: un
territorio diseñado por el poder para ejercer control sobre los
habitantes, donde se mantienen aislados e incomunicados y separados
los unos de los otros. Paul Virilio establece en sus teorías que
gran parte de este aislamiento se ha dado gracias a los avances
científicos y tecnológicos.
Virilio
ha dedicado gran parte de su vida a estudiar las nuevas tecnologías,
por lo que su caracterización de la cibercultura no puede ser tomada
a la ligera. Según Virilio, los seres humanos no progresamos por
medio de una tecnología sino reconociendo su accidente especifico,
su negatividad especifica. Su convocatoria es, desde una perspectiva
practica y analítica, a resistir, pero no a "desinventar",
sino a superar el accidente, a inventar el relevo. Su alarma actual
esta relacionada con el desarrollo que han alcanzado las nuevas
tecnologías; este accidente, no sera un accidente local, puntual,
sino un accidente general, que afectara inmediatamente a la totalidad
del mundo.
Actualmente
debemos de ser conscientes de nuestro tiempo, el ser humano tiene que
aprovechar la lección que se desprende de lo negativo del progreso
después de las catástrofes ecológicas y éticas que hemos conocido
tanto con Auschwitz como con Hiroshima, al habernos dejado seducir
por la especie de utopia que pretende hacernos creer que la técnica
aportara finalmente la felicidad y un mayor sentido humano.
Desde
la noción de velocidad, Virilio analiza las consecuencias de una
aceleración que pone en escena un tiempo inaudito, una
mundializacionn instantánea, a través de las nuevas tecnologías de
la información. Esta materialización o globalización no es vista
como fin del mundo en sentido apocalíptico, sino en el sentido de un
acabamiento, de una clausura, de una saturación, de un exceso, la
sociedad de Debord ya trataba de esta saturación a través de a
imagen. Ese tiempo real, condición de las nuevas tecnologías, se
aleja del tiempo histórico, localizado, para transformarse en un
tiempo mundial. Virilio plantea que a partir del desarrollo de las
primeras tecnologías, o mejor dicho, la revolución de los
transportes, el ser humano ha entrado en una carrera de poder, es
decir, poder abarcarlo todo, poder tenerlo todo, poder saberlo todo,
aunque se podría afirmar que nunca habíamos estado mas
desinformados.
El
paradigma reside en que todas las tecnologías que han encausado el
destino de la humanidad han sido creadas para hacer la guerra, para
dominar y controlar al otro. El extraordinario poder que tienen como
instrumento para la imposición de una ideología. La televisión e
Internet (antes Arpanet) han sido creadas por aquel gran imperio que
ahora está controlando y determinando el destino de cada ser humano
de este planeta. Esa posibilidad de un tiempo único, que remite al
tiempo universal de la astronomía es un acontecimiento positivo,
pero simultáneamente cargado de negatividad, de un accidente de gran
magnitud.29
Con
la revolución informática el riesgo de un accidente afectara a
todos los interesados e involucrados con las nuevas tecnologías,
debido a su gran difusión. En la mundialización en tiempo real el
desafío esta en la cuestión de saber si es posible algún grado de
urbanización; si no es posible construir la ciudad-mundo, la ciudad
en tiempo real que requieren las telecomunicaciones y los
intercambios, el lugar sera inhóspito, inhabitable y la historia y
la política estarán en en entredicho. Por otro lado, si esa ciudad
virtual pasa a ser el centro de supervivencia de los ciberciudadanos,
la ciudad real, la ciudad domicilio, se convertirá en un medio
hostil, cuando el prójimo sea despreciado por amor al lejano,
produciendo un accidente de magnitudes incalculables. La reducción
de las distancias hace que el ser humano no tenga ningún tipo de
conciencia espacial, en esta contracción del mundo no hay conciencia
de la lejanía o cercanía del otro.
La
ciudad real, es el lugar de encuentro, es el lugar donde poder
reunirse, es un "espacio publico". Cuando la tecnología de
la telepresencia (televisión, Internet, realidad virtual) reemplaza
ese espacio, por su imagen, esta se encuentra fuera de la ciudad y la
tendencia es a la "desintegración de la comunidad de presentes
en beneficio de la de los ausentes: ausentes abonados a Internet o a
la multimedia. Es un acontecimiento sin par. Es una de las caras del
accidente general. El hecho de estar mas cerca del que esta lejos que
del que se encuentra al lado de uno, es un fenómeno de disolución
política de la especie humana.
Las
nuevas tecnologías, así como los medios de comunicación
televisiva, conspiran permanentemente contra el acercamiento de los
seres humanos a través del contacto, a través de su relación
corporal, con el territorio, con la sociedad y con el cuerpo mismo.
Su realidad es una realidad virtual, espectral que "deslocaliza"
la situación del cuerpo. Todo el problema de la realidad virtual es,
esencialmente negar el "aqui" en beneficio del "ahora".
Esta disociación lleva a la locura, "la perdida del mundo y la
perdida del cuerpo" en beneficio del amor inmoderado por el
cuerpo virtual. El espacio real pierde terreno en favor del tiempo
real y los proyectos de urbanizar el tiempo real en detrimento del
espacio real.
Virilio
propone la divergencia, la resistencia como mecanismos para superar
el accidente implícito en las nuevas tecnologías. Recurriendo a
ejemplos del arte, sostiene que hace falta una crítica de arte de
las tecnociencias para hacer divergir la relación con la técnica.
En
la reflexión sobre las nuevas tecnologías, la perdida del cuerpo
propio en beneficio de una realidad virtual, supondrán una perdida
insoportable. Volver a reencontrar el tacto, el contacto, se
presentan como signos de la divergencia, de una rematerializacion del
cuerpo y del mundo necesarias para minimizar el impacto del
accidente.
Virilio,
reivindica al accidente como un milagro revelador e insiste en la
magnitud del accidente implícito en las nuevas tecnologías,
destacando que la única alternativa frente a la huida hacia adelante
del capitalismo es la resistencia, una resistencia crítica frente al
funcionamiento de la sociedad.
Las
teorías de estos autores se complementan, donde acaba el discurso de
“La sociedad del espectáculo” de Debord, aparece Virilio y sus
criticas a las nuevas tecnologías ampliando el horizonte de las
ideas de Debord y reintroduciendolas en la actualidad como si sus
textos hubieran sido escritos la semana pasada, ambos puntos de vista
aunque tratan problemas desde diferentes perspectivas, confluyen en
el mismo malestar que el ser humano sigue arrastrando desde tiempos
inmemoriales, la estela de precariedad y desigualdad dentro de sus
sociedades. Ambos dejan al desnudo reflexiones sobre el irracional
funcionamiento del mundo y quienes manejan estas prácticas.
La
“Primavera Árabe”, el movimiento 15-M y otras réplicas en
diversas ciudades del mundo son el testimonio de la disconformidad.
Por ejemplo, las críticas sobre la tecnología de las que habla
Virilio (aunque bastante acertadas) resultan paradójicas en
comparación con los fenómenos de movilización ciudadana, debido a
que gracias a internet ha sido posible la creación y organización
de estos movimientos. Sin una red global así, la organización
ciudadana hubiera sido impensable. Un factor importante de este
fenómeno, consiste en la naturaleza pacífica y civilizada con la
que la gente demuestra su disconformidad. La desobediencia civil
basada en una postura no-violenta legitima este tipo de acciones,
poniendo en entredicho a los gobiernos que tratan de aplacarlas a
cualquier precio, quizás intentando evitar que mas ciudadanos se den
cuenta de lo que verdaderamente pasa. Hay acontecimientos que pueden
inspirar a pequeños grupos a producir grandes eventos y generar
cambios.
El
arte puede y debe generar este tipo de acontecimientos. La relación
entre arte y política podría rastrearse en los inicios de la
historia del arte, pero es sobre todo a partir del siglo XX y más
concretamente en el periodo comprendido entre 1960 y 1980 cuando la
fusión entre pensamiento, activismo y creación artística adquiere
un papel fundamental. El uso radicalmente creativo del lenguaje en su
doble vertiente semántica y visual, las imágenes llamativas y
eslóganes impactantes, la apropiación de recursos propios de la
cultura popular, así como la precariedad de los medios de producción
y distribución empleados, son algunos de los rasgos característicos
de este tipo de proyectos.
Algunos
de estos elementos surgieron de la reacción ante una circunstancia
concreta, como es el caso de los carteles producidos por los
movimientos contestatarios en torno a Mayo del 68; otros, en cambio,
son producto de colectivos o movimientos más duraderos y responden a
motivaciones diversas como, entre otras, las reivindicaciones de
género o raciales, las preocupaciones ecológicas, los conflictos de
clase o los movimientos de carácter contracultural.
El
término artivismo es un neologismo surgido de la fusión de las
palabras arte y activismo, y se utiliza para referirse a las obras
que participan de ambos intereses. Así pues, se podrían definir
como artivistas los proyectos artísticos alternativos con intención
socializadora y los espacios críticos que cuestionan distintos
aspectos sociales y culturales desde una posición eminentemente
artística.
La
función y existencia del arte y el artista se encuentran en
entredicho. Su galopante comercialización y sobrevaloración como
inversión, la disolución de las prácticas artísticas en la esfera
generalizada de la imagen, los cambios en el sistema productivo
económico que el arte reproduce, junto al acceso extendido a nuevos
soportes de imagen electrónica y su difusión han provocado más
allá de las reconsideraciones críticas postmodernistas un
replanteamiento de la acción artística y el estatuto del artista.
No
es una situación nueva. Actitudes radicales fueron impulsadas por la
Internacional Situacionista en la década de los '60 centrando la
atención en la crítica a la sociedad neocapitalista. La
emancipación del arte lograda por las vanguardias históricas
condujo el arte hacia su función crítica impulsando el componente
ético por encima del estético al reforzar la vinculación orgánica
entre las prácticas artísticas y culturales, y las prácticas
sociales y políticas. No fue un rechazo al arte con una acción
antiestética, sino un compromiso con otro horizonte estético.
Comenzando con la Ilustración, es innegable que una buena parte del
arte moderno ha considerado su función crítica como garante del
proyecto ético de emancipación aliado con la Historia, anclado en
el terreno político, y solidario ideológicamente con una
revolución. Los ejemplos abundan: David y la Revolución Francesa,
Gericault y la revolución de 1830, Courbet y la de 1848, Tatlin y la
de 1917.
Es
decir, el arte se despega en las vanguardias históricas de la
sujeción a los compromisos de representación inducidos desde las
estructuras de hegemonía social; la legitimación del dominio de
clase. El arte queda libre para reencontrar su propia vocación que
impulsa una visión crítica buscando modificar las estructuras
sociales y enfatizando una postura ética desde una nueva estética.
Aquí es donde se halla la situación actual coordinando las
prácticas artísticas con la política. En muchos de los casos los
artivistas tratan de empujar agendas políticas con la idea del arte.
De todas maneras este no es arte político como se ha visto
anteriormente, en el sentido de trabajos artísticos con tendencia
política hacia lo propagandístico. Sería preciso definir el
concepto arte y al mismo tiempo, lo político para replantearse esa
propuesta redefinición de lo político en el arte.
Los
actos de ver se relacionan con el ejercicio de poder, ya que todo ver
es el resultado de una construcción cultural. El impacto crítico y
el rol social del arte no resultan de gran intensidad y directa
influencia sobre la sociedad, pero fundamentan la tendencia visual.
Los artistas tienen que competir con rivales que dominan los procesos
y canales de comunicación mejor que ellos. En toda imagen se pone en
juego la articulación efectiva de la ideología, los intereses de
representación vigentes, como pueden ser los grupos de creencias, la
clase social, las diferencias culturales,
la distinción de género y de raza. La imagen así, no es
simplemente un objeto aséptico sino que está condicionada y
construida culturalmente influenciando el acto de ver. La imagen
recibirá su sentido de la mirada que ordena lo visible dictada por
las estructuras cognoscitivas educadas por el poder.
La
imagen materializa una densa cantidad de procesos como los textuales,
imaginarios, sensoriales, mediáticos, técnicos e institucionales.
La imagen explicita esas relaciones de poder, de dominación, de
privilegio y control determinando lo visible como registro de
significado cultural que se constituye como escenario de batalla,
como campo políticamente connotado, escenario donde se despliegan
las intenciones simbólicas a través de la circulación pública.
Como se ve, la relación de la imagen con la política -como
organización de la experiencia- es ineludible, de lo que se deduce
la imbricación necesaria con el arte donde se constituye el
imaginario. El arte es afectado por la economía actual pasando, como
ella, de ser un comercio de mercado a un proceso de distribución y
de difusión. El arte se envuelve aún más, entonces, en la red de
simbolización social y política al disolverse dentro de toda la
esfera de producción de realidad en el régimen visual de la
sociedad (imagen estática y en movimiento) por la fuerza de
reconocimiento identitario y por la determinación de subjetivación
y socialidad que ejerce.
Señalando
el acceso a las estrategias artísticas desde disciplinas no
artísticas, el desarrollo de preguntas y comentarios abrió las
disputas y consideraciones entre lo panfletario y lo filosófico, el
cuerpo y el espacio utópico de la escritura, la función ética en
la producción de sentido como oposición y resistencia a los
mecanismos de poder, y la pugna de la representación en lo político.
Es preciso un posicionamiento claro de la función actual de las
prácticas estéticas en el mundo del dominio globalizado y de la
resistencia. Los grandes momentos de la Historia están marcados por
la actuación de los artistas que, vislumbrando su entorno conversan
directamente con la realidad y adoptan posiciones radicales
sustentadas en el trípode del arte, la ética y la política.
De
acuerdo con el discurso político histórico de la lucha racial
analizada por Michel Foucault en su curso de 1976-1977 La
Sociedad debe ser Defendida,
se suele argumentar que los vencedores de una lucha social (el
conflicto puede basarse en cualquier elemento social: lucha racial,
nacional o de clases) usa su predominio político para suprimir la
versión de los hechos históricos de sus derrotados adversarios a
favor de su propia propaganda, lo que puede llevar incluso al
revisionismo histórico.
Walter
Benjamin también consideraba que los historiadores marxistas debían
tomar un punto de vista radicalmente diferente del punto de vista
idealista y burgués, en un intento de crear una especie de historia
desde abajo, que sería capaz de concebir una concepción alternativa
de la historia, no basada, como en la historiografía clásica, en el
discurso filosófico y jurídico de la soberanía.
La
utilización de la historiografía para falsear la historia es tan
antigua como la propia disciplina, pero en el siglo XX la capacidad
que alcanza el Estado y los medios de comuncación de masas (llamados
cuarto poder) permitieron a los regímenes totalitarios jugar con la
posibilidad de cambiar la historia, no sólo hacia el futuro, sino
hacia el pasado. Las fotografías retocadas fueron una especialidad
no sólo de Stalin contra Trotsky, sino del mismo Francisco Franco
con Hitler. El propio Winston Churchill tenía claro, incluso desde
la democracia, que "La historia será amable conmigo, porque
tengo la intención de escribirla". La reflexión acerca de si
la Historia es escrita por los vencedores es una tarea más propia de
los filósofos de la historia.
Un
ejemplo clásico de la historia escrita por los vencedores es la
información que nos ha llegado de los cartagineses. Los
historiadores romanos atribuyen a sus seculares enemigos diversas
crueldades, incluyendo sacrificios humanos, que no podemos contrastar
con la otra versión de la historia.
De
modo similar, sólo tenemos la versión cristiana de cómo el
cristianismo llegó a ser la religión dominante de Europa, pero no
la versión pagana. Tenemos la versión europea de la conquista de
América, pero no la de los nativos. Heródoto cuenta la versión
griega de las guerras médicas, pero no ha llegado hasta nosotros la
persa.
Los
antecedentes de la obra se remiten a la pintura histórica del s.
XIX. El origen de esta conexión se debe a que la pintura histórica
muestra personajes y acontecimientos históricos. En
la obra pretendo captar acontecimientos y personajes del momento, a
los verdaderos protagonistas de la época que vivimos, pero con un
distinto fin. La misión de la pintura histórica aparte de
inmortalizar un momento determinado, a unos personajes determinados y su objetivo era el de forjar una conciencia
nacional y patriótica. Por mi parte sin embargo, trato de crear una
conciencia crítica y reflexiva frente a los acontecimientos
actuales.
Este
proyecto ha sido un punto de partida para mí, en el a través de mi
obra abordo una reflexión sobre la escena política actual. En los
tiempos que corren el papel del artista debe hacer el mundo mas
habitable, e incitar cuestiones que habran una brecha en las
conciencias. Los artistas crean obras que intervienen en la vida de
las personas. Por eso debemos revelar la verdad, es lo mejor que
podemos regalar al mundo.
"Aprender
a habitar el mundo, en lugar de querer construirlo, las obras ya no
tienen como meta formar realidades imaginarias o utópicas, sino
constituir modos de existencia o modelos de acción dentro de lo real
ya existente, cualquiera que sea la escala elegida por el artista." Bourriaud
Alberto Peces Pérez-Grueso
Historia del Arte II
Cuenca 2012
__________________________________________________________________________
Libros de referencia
-Anónimo.
Llamamiento
a otros fogonazos,
traducción del texto en francés Appel. Libre distribución.
-Alcántara,
Jose.F. La
sociedad de control. El Cobre
Ediciones.2008
-Baudrillard,
Jean. El
Complot Del Arte : Ilusión Y Desilusión Estéticos.Amorrortu.
2006
-Bauman,
Zygmunt. Vida
de Consumo. Editorial,
Fondo de Cultura Económica. 2007
-Bibiana
Medialdea García, Antonio Sanabria Martín, Luis Buendía García,
Nacho Álvarez PeralRicardo Molero Simarro. Quiénes
son los mercados y cómo nos gobiernan. Icaria.2011
-Cómite
invisible. La
insurrección que llega. Libre
distribución.2007
-Debord,
Guy.La
sociedad del espectáculo..PRE-TEXTOS
EDICIONES.2000
-Paul
Virilio, El
accidente original. Amorrortu
ediciones.2010
-Debord,
Guy.La
sociedad del espectáculo..PRE-TEXTOS
EDICIONES.2000
-Fromm,
Erich. Sobre
la desobediencia.
Paidos.198482
-VERDÚ,
Vicente.Yo
y tú, objetos de lujo. El personismo: La primera revolución
cultural del siglo XXI. 2007.
-VIRILIO,
Paul.El
procedimiento silencio. Paidós.
2001. 83
-Storytelling.
La máquina de fabricar historias y formatear las mentes
Verificado:13/5/2012
-Atopia
| DICCIONARIO DEL MALESTAR DE LA CULTURA
Verificado:13/5/2012
-Occupy
Wall Street - Wikipedia, la enciclopedia libre
Verificado:13/5/2012
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cámara. El programa del CCCB - Ética - RTVE.es
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15-M - Wikipedia, la enciclopedia libre
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-El
ojo plástico - El arte: Opción de vida o muerte
Verificado:13/5/2012
-Revista
Observaciones Filosóficas - El arte contemporáneo entre la
experiencia, lo antivisual y lo siniestro
Verificado:13/5/2012
-Editorial
Pharus: Introduccion a la modernidad - Wattpad
Verificado:13/5/2012
-HOWL:
REFLEXIONES SOBRE LA SOCIEDAD DEL ESPECTACULO
Verificado:13/5/2012
-Oficina
de Innovación Política
Verificado:13/5/2012
-Pormodernidad
crisis procomún
Verificado:13/5/201285
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